Un hito multitudinario: 132 médicos se incorporan en la XXVI colegiatura del CR III-Lima

El jueves 23 de abril, el Centro de Convenciones Daniel Alcides Carrión, sede del Colegio Médico del Perú, fue escenario de una de las jornadas más significativas del calendario institucional. En este espacio, el Consejo Regional III-Lima llevó a cabo la XXVI Ceremonia de Colegiatura, incorporando a 132 nuevos médicos en una ceremonia marcada por su carácter multitudinario y momentos personales muy emotivos.

La actividad fue presidida por la Dra. Frida Gonzales Montúfar, decana del Consejo Regional III-Lima, acompañada por la Dra. Catherine Suárez Egoavil, secretaria general; la Dra. Myriam Velarde Incháustegui, secretaria de Ética y Deontología; y el Dr. Jorge Hurtado Rubio, accesitario y presidente del Comité de Cultura y Deportes. Asimismo, se contó con la participación del Dr. Gustavo Franco Paredes, secretario de Desarrollo Profesional y Científico del Comité Ejecutivo Nacional del Colegio Médico del Perú.

Desde el inicio, el ambiente reflejaba la magnitud de la jornada. El auditorio, colmado de nuevos colegiados y sus acompañantes, daba cuenta de una ceremonia distinta, donde la cantidad no diluyó la emoción, sino que la amplificó. Cada etapa del acto fue seguida con atención, desde la lectura de la Declaración de Ginebra hasta el juramento, momento en el que los médicos asumieron públicamente el compromiso de ejercer con ética, responsabilidad y vocación de servicio.

A medida que avanzaba la ceremonia, el llamado individual fue marcando el ritmo de una jornada extensa, pero cargada de sentido. Uno a uno, los médicos se acercaron para recibir sus medallas y diplomas de colegiatura. Sin embargo, dentro de esa secuencia, hubo instantes que parecían detener el tiempo.

Algunos colegiados recibieron sus medallas de manos de ambos padres, también médicos, en escenas que reflejaron con fuerza el legado familiar dentro de la profesión. En otro caso, dos hermanos compartieron el mismo logro, subiendo consecutivamente al estrado para colegiarse en la misma ceremonia. Gestos que, más allá del protocolo, evidenciaron cómo la vocación médica también se construye en comunidad e intimidad.

En conjunto, la ceremonia no solo representó la incorporación de 132 nuevos profesionales, sino también la convergencia de múltiples trayectorias que, desde ahora, se integran a una misma comunidad.

El cierre llegó con la entonación del Himno del Colegio Médico del Perú. Posteriormente, el ambiente se transformó en un espacio de celebración, donde los nuevos colegiados compartieron con sus acompañantes una jornada que, por su magnitud y carga emocional, quedará marcada como un momento especial en sus carreras.