Honor, ética y legado: la medicina peruana suma a 30 nuevos colegiados

El auditorio Pedro Weiss fue escenario de una solemne jornada donde la vocación profesional y el orgullo familiar se unieron para ratificar el deber supremo con la vida y el servicio a la sociedad.

El pasado 7 de setiembre, el emblemático auditorio Pedro Weiss fue escenario de la XLII Ceremonia de Colegiatura del Consejo Regional III – Lima, una jornada marcada por la trascendencia profesional y, muy especialmente, por la profunda carga emocional del legado familiar. En esta ocasión, 30 nuevos médicos se incorporaron a la orden, consolidando una meta que representa el inicio de un servicio dedicado al bienestar de la población.

Ver a una nueva generación tomar el relevo bajo la mirada orgullosa de sus padres, quienes han sido sus primeros mentores y modelos a seguir, le dio un tono humano y cálido al acto de juramentación.

La ceremonia estuvo presidida por la Dra. Frida Gonzales Montúfar, decana del Consejo Regional III – Lima, y la Dra. Catherine Suárez Egoavil, secretaria general.

Tras la lectura de la Declaración de Ginebra, el ambiente de solemnidad alcanzó su punto máximo durante el juramento, donde los nuevos colegiados, muchos de ellos hijos de médicos que los observaban desde el estrado, reafirmaron su ética y vocación de servicio. La imposición de medallas simbolizó no solo el fin de una etapa de formación, sino el inicio de una responsabilidad compartida con el bienestar de sus pacientes.

La jornada culminó con la entonación del Himno del Colegio Médico del Perú, un momento que unió a padres, hijos y autoridades en un mismo sentimiento de identidad. Posteriormente, los asistentes compartieron un espacio de confraternidad, donde los abrazos, risas y fotos retrataron el ambiente de alegría que se vivió.