

El miércoles 8 de abril, el Auditorio Pedro Weiss fue escenario de una nueva ceremonia de colegiatura del Consejo Regional III-Lima, en la que 66 médicos formalizaron su ingreso a la orden, marcando el inicio de una etapa que combina responsabilidad, conocimiento y compromiso con la salud de la población.
La ceremonia fue presidida por la Dra. Frida Gonzales Montúfar, decana del Consejo Regional III-Lima, junto al Dr. Jorge Hurtado Rubio, accesitario II y presidente del Comité de Cultura y Deporte. Asimismo, se contó con la presencia del Dr. William Guzmán Ortiz, secretario de Administración del Comité Ejecutivo Nacional del Colegio Médico del Perú.
Uno de los momentos centrales de la jornada se vivió con la lectura de la Declaración de Ginebra, seguida del juramento de los nuevos colegiados, quienes asumieron públicamente el compromiso de ejercer la medicina con ética, responsabilidad y vocación de servicio.
A partir de ese punto, la ceremonia fue tomando forma en una secuencia de instantes que reflejaron tanto el carácter institucional como el componente humano del acto. El llamado individual marcó el ritmo del evento: nombre a nombre, los médicos se acercaron para recibir sus medallas y diplomas de colegiatura, oficializando su incorporación al Consejo Regional III-Lima.
En medio de ese proceso, se vivieron momentos especialmente significativos. Algunos de los nuevos colegiados recibieron sus medallas y diplomas de manos de sus propios padres, también médicos colegiados. El gesto, cargado de simbolismo, puso en evidencia el vínculo entre generaciones y la continuidad de una vocación que se construye con el ejemplo.
Durante su intervención, la decana destacó el contexto actual en el que los médicos desarrollan su labor, marcado por avances tecnológicos y nuevas herramientas que amplían las posibilidades del ejercicio profesional. En ese sentido, instó a los nuevos colegiados a hacer un uso consciente de estos recursos, sin perder de vista el enfoque humano que define a la medicina.
La ceremonia concluyó con la entonación del Himno del Colegio Médico del Perú. Posteriormente, el auditorio dio paso a un ambiente más cercano, en el que los nuevos colegiados compartieron con sus acompañantes el cierre de una jornada que no solo celebra un logro, sino que también proyecta nuevos desafíos.

