

El Auditorio Pedro Weiss fue llenándose poco a poco. Familiares, colegas y futuros colegiados ocupaban sus lugares mientras la expectativa crecía en un día que, para muchos, marcaría un antes y un después. El martes 23 de marzo, el Consejo Regional III-Lima celebró la XIV Ceremonia de Colegiatura, en la que 72 profesionales formalizaron su incorporación a la orden médica.
La jornada fue presidida por la Dra. Frida Gonzales Montúfar, decana del Consejo Regional III-Lima, junto al Dr. Jorge Hurtado Rubio, accesitario II y presidente del Comité de Cultura y Deportes, y la Dra. Catherine Suárez Egoavil, secretaria general, quienes acompañaron este honorable acto cargado de significado para los nuevos colegiados.
Con el inicio de la ceremonia, el ambiente tomó un tono solemne. La lectura de la Declaración de Ginebra marcó uno de los momentos más emocionantes, dando paso al juramento en el que los médicos asumieron, con la mano en el corazón, el compromiso de ejercer su profesión con ética, responsabilidad y vocación de servicio.
Luego, el protocolo dio paso a un momento cálido e inspirador: el llamado individual. Uno a uno, los nombres fueron resonando en el auditorio. Cada médico avanzó hacia la mesa de honor para recibir su medalla y diploma de colegiatura, en medio de aplausos, miradas cómplices y, en muchos casos, emoción contenida a punto de desbordar. Era el reconocimiento a años de esfuerzo, pero también el inicio de una etapa definitiva.
A medida que avanzaba la ceremonia, la suma de esos momentos individuales fue construyendo algo más grande: una nueva generación de médicos integrándose al Consejo Regional III-Lima.
El cierre llegó con la entonación del Himno del Colegio Médico del Perú. Poco a poco, el ambiente volvió a transformarse. Las formalidades se diluyeron y dieron paso a abrazos, fotografías y palabras de cariño. La ceremonia había terminado, pero para los 72 nuevos colegiados, todo estaba recién comenzando.

