La lactancia materna es una de las medidas más eficaces para salvaguardar la salud y supervivencia del niño

La lactancia materna es la única fuente de alimentación capaz de nutrir y preparar el sistema inmunológico del bebé. Es considerada un acto que se aprende casi por inercia y el vínculo de conexión más grande entre madre e hijo. La OMS (Organización Mundial de la Salud), recomienda lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida; luego de ello, aconseja adicionar alimentos complementarios apropiados para la edad y amamantar al menor hasta aproximadamente los dos años de edad.

El Médico Pediatra Neonatólogo y Decano del Consejo Regional III-Lima, Dr. Raúl Urquizo Aréstegui, garantiza que la lactancia materna es una de las medidas más eficaces para salvaguardar la salud y la supervivencia del niño. “La leche materna contiene anticuerpos que protegen a los recién nacidos de enfermedades crónicas como hipertensión, asma, alergia y otras, que se presentan con frecuencia en la infancia. Los niños que son amamantados durante los dos primeros años de vida, tienen menos tendencia a sufrir de sobrepeso u obesidad, es poco probable que desarrollen diabetes y diversos estudios revelan que su capacidad cognitiva es 8.3 veces más alta que un niño que no lacta”.

“La lactancia materna debe ser la bandera del Ministerio de Salud y el Estado; también nosotros, los que trabajamos en el sector salud, debemos comprometernos un poco más en promover este acto de amor, ya que protege al bebé y a la madre, previniendo el cáncer de útero y ovario”, agregó el médico.

Asimismo, mencionó el Dr. Urquizo, “Existen muchos mitos entorno a la lactancia materna que debemos resolver, uno de los más conocidos es que la mamá pueda transmitir resfriados por medio de la lactancia; al contrario, esta práctica contribuye en la formación de las defensas del niño. Es importante también que no crean que, comiendo cacao y maní, incrementarán la cantidad de leche, al contrario, estos alimentos pueden provocar cólicos en el niño”.

Para cerrar la nota, el Decano del CR III-Lima recomendó “Que la madre disfrute este momento de conexión natural con su hijo y refuerce su nutrición en el momento más apropiado de la vida del infante, no existe mejor regalo que aportar salud a la vida de los que amamos”.

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