Los potenciales riesgos en las piscinas contaminadas

Dr. Gian-Franco Romero Pajuelo

Subió la temperatura, llegó el verano. Y con él, un público masivo que acude a estas para poder refrescarse. Gratos momentos en familia o con amigos que pueden llegar a convertirse en un mal rato, si es que estos centros de recreaciones públicas o privadas no cumplen con los estándares de calidad establecidos, ocasionando enfermedades y problemas para la salud.

Algunos de los problemas que se pueden contraer tras el ingreso a piscinas que no cumplen con el Reglamento Sanitario de Piscinas (DS N° 007-2003-SA), son problemas dermatológicos, otológicos, gastrointestinales y problemas oculares.

Problemas Dermatológicos

Aquí encontramos a los denominados eccemas, lesiones inflamatorias en la piel, principalmente, las dermatitis atópicas (alérgicas) ocasionadas por el contacto directo con sustancias irritantes como materia fecal, orina o altos niveles de cloro. Se manifiesta como lesiones puntiformes, eritematosas y pruriginosas (picazón intensa). Tomar medidas responsables e higiénicas nos ayudará a prevenir este problema, retirarse el traje de baño después del ingreso a la piscina y ducharse con agua y jabón permitirá retirar a los agentes irritantes responsables de este mal. Es frecuente, además, el contagio por hongos, los cuales tienen predilección por lugares húmedos, generando las llamadas tiñas. El “Pie de Atleta” es quizá la tiña más común. Se recomienda no compartir sandalias ni toallas.

Problemas Otológicos

Las otitis externas, inflamación del conducto auditivo externo (CAE), son infecciones comunes que pueden aparecer a cualquier edad, son también llamadas “Otitis del Nadador” en estas épocas. Factores como la humedad y las alteraciones del epitelio del CAE, favorecen que la flora habitual provoque la infección. El agente más frecuentes Pseudomona aeruginosa, usualmente aparece cuando queda agua en el canal auditivo y su síntoma principal es la otalgia (dolor de oído), la cual puede ser muy intensa. El dolor aumenta al traccionar el pabellón auricular o presionándolo. Podemos prevenir este problema inclinando la cabeza hacia los lados para que los oídos queden en posición que permita que el agua salga del canal auditivo. No se debe introducir objeto alguno en los canales auditivos..

Problemas Gastrointestinales

Los cuadros de diarreas y vómitos, frecuentes en los meses de verano, se transmiten tragando accidentalmente agua de las piscinas, las cuales han sido contaminadas con materia fecal de personas que tengan restos de heces en el cuerpo al ingresar al agua. De esta manera, se pueden adquirir virus como los de Hepatitis A o E, parásitos como Giardia lamblia y bacterias como Escherichia coli 0157:H, que tiene una cepa capaz de producir toxinas en el organismo. Es responsabilidad de los bañistas, el tener comportamientos saludables para no contraer estos problemas. Lavarse las manos, antes y después de ir al baño, así como ducharse antes de ingresar a las piscinas, son medidas de prevención.

Problemas Oculares

Las conjuntivitis, infección de las conjuntivas de los ojos, es un problema muy frecuente, sobre todo en los niños que permanecen largos periodos en el agua. Se manifiesta como un enrojecimiento de los ojos, escozor, sensación de cuerpo extraño, hipersensibilidad a la luz (fotofobia) y lagrimeo. Bacterias como la Chlamydia trachomatis (resistente al cloro), virus como los adenovirus, y las mismas propiedades desinfectantes y decolorantes del cloro (sobre todo en exceso), pueden provocar irritación en los ojos. El no compartir las toallas, así como el uso de lentes o gafas acuáticas, nos protegerá de los múltiples agentes causales.

La prevención y la práctica de buenos hábitos higiénicos, convertirá al verano como la estación más divertida y saludable del año.

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